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Cristo

¿Qué le queda a ese pobre cuerpo adolorido?
¿una hora de cena?
¿pan y vino para jugar a los símbolos de la paz?
¿un traidor cualquiera, responsable y puntual?
¿quizá sólo una vagina olvidadiza en el cuerpo de la Magdalena?

¿Qué le queda a ese dios?
¿a esa figura de acción?
¿a ese suplicio común de héroe en la capítulo final de temporada?

¿acaso guardará de uva la frescura de vino?
¿o hará de Pitalos en la próxima obra escolar?
¿o le habrá quedado un condón entero para calmar la sed en un callejón?

¿Quién puede saberlo
si con siete palabras
no basta,
sino que abunda?

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