a las palomas no le debemos los ocasos
apenas si una pluma los ocasiona
los verdaderos culpables
en sus estribos de fuego
son los barriles de petróleo que se derraman en el mar
ellos provocan
que muera el día
a las palomas no le debemos los ocasos
apenas si una pluma los ocasiona
los verdaderos culpables
en sus estribos de fuego
son los barriles de petróleo que se derraman en el mar
ellos provocan
que muera el día
estas montañas construidas a mano
son un rosa que no sabe de sus pétalos
fue una maldad
sembrar a las montanas
de metales
(perdonen que siempre hable de rosas y montañas
debo usar un lenguaje
que entiendan los poetas)
me lloran las manos
en el rio
me gimen
porque la tierra ha conocido su fin
lento fin
colección de obituarios
me lloran los tuétanos
y los bosques
Esta dimensión de trueno
me duele
como si los estertores
y sus guillotinas
me lamieran el alma
allí el peligro
de la vida
en sociedad
Ecuador
que fluyes al horizonte
de mi patria necesitada
los dígitos
que caen a la alcoba
con pieles
de chupetas acidas
serán
un comercio gigante
de traidores
Esta sangre que ayudaste a derramar
lleva una pincelada de autor
¿qué pasará cuando los nogales
aprendan a volar
y los bosques queden sin su sombra?
¿cuándo sean las rosas las que vayan al Olimpo?
¿cuándo los gusanos no coman más las plantas de uvas?
serás tú
tu mierda
la que polinizará
las flores
limpiemos la cama de las nubes
ella no saben de bombas
ni de tornillos
sólo aprendieron a convertir la luz en rosa
limpiemos sus pies
que están llenos de lluvia
todo
veamos
que no siempre
nos visitaran los cielos
Los alfileres han caído
con la paz del crepúsculo
y si los astros
que madame putatiesa controla
no hubieran intervenido
Hoy
no sería más
que una llamarada de horizonte
Lucho contra mí mismo
en este lago que sabe de formas
un desplante de paracaídas
que pintan mi cielo de maldiciones
supe que la guerra
era como matar una flor
supe que su bota
era como matar una flor
supe que la flor era yo
y mis besos a la tierra
¿Quién puede saber
insaber de lo aditivo
la demagogia
y los eructos
lo anti pornográfico
y sexual
la triza
que los días
dejan
en un calendario
mudo?
Limados los aires
una podredumbre se alza
y los cristales
que gimieron el placentero trance
Hoy
se arquean
con el polvo
la limadura de tu voz
tiesto y condimento
de mi vida
Hemos parido la tierra
más que ella a los pájaros
por eso
aprender de los errores
es una imitación de amaneceres
sé de la luna
lo mismo que el reloj sabe
lo mismo que hemos aprendido
en el espejo
Dóciles recuerdos
te transcriben
el sonido
más aullido
de la montaña
tu eco
que se pasea en mi
Era una monotonía malhadada
como un doloroso cambio de hoja
una penitencia
infantil
de cuidar las nubes
el encrispado destino
autodeterminado
La bosquedad
y los problemas del delirio
como pajarracos
talando tumbas
desentrañando
sus huesos queridos
la incomprensión
más cósmica
del vuelo
Es una cruel vida
que es muerte
como un sócalo
una deuda
de tambores
una voz
que vuelta olvido
se descubre
siempre presente
como un relámpago