MaGa

Para un par de amigos:
el amor no es sentarse
es, más bien, volar con una silla en el culo
el amor, que de inconformidad está hecho
debe sus dolores a la constancia
me duelo, a los sudores

cómo no vivir del cuento
si la historia siempre tiene final

MaGa

Dañado, podría decirse, queda el corazón
una columnita de humo me sale de la boca

una comisura muestra las chispas
se escuchan explosiones
se sienten los cambios de color

se sudece, uno tras u otro, el infarto de amor
el querarla mi
el no te ver

martirio de ser rostro de nube
descorazón corazón con corazón
el mismo atentado, el duelo

MaGa

Martes, en este cielo
seis días sin verte
exactamente, cinco días sin besarte
exactamente cuatro días sin sentir tus labios
a cuatro días conocerme adicto de tu boca
a tres, apenas, de amarte

dos días han pasado, sin saber porque buscarte no funciona

un día, uno más, el mismo
que se hace infinito
porque los días no terminan
porque los días sólo se cambian de nombre
para confundirme

MaGa

Como no excusarme, si el recuerdo no ayuda
este juego de la culpa no tiene sentido

si haces falta, es porque haces falta

porque nadie más puede hacer falta
solo tú
con tus anormales presencias

con tu habitualidad infinita en el vacio
con ese descorazón que has aprendido a causarme

cómo no temerte así, si la deuda es una forma de pago.

MaGa

Pongamos las ies en su punto
volver nunca es suficiente para morir

debe intervenir el frio, la noche, o algún gato
algún recuerdo
que no pasa por la garganta
un recuerdo duro, que flote

pongamos bien a esas vocales en su sitio
porque todas las palabras se me caen
cuando pienso en ti

MaGa

Desentiéndete, cómo no, del mismo error de la primavera
hazte ánimo de piedra, ruido
corazón de eternidad latente

tiembla, teme pues, que este amor del tiempo no merma
séanse los acentos y sus curvas, los acentos
séanse, tú y tus reculatorias, tus miedos
que son más míos, mis reflujos

¿cómo no destejernos
si este aplauso es lágrima
si este sombrero es sombra
si este yo no existe, es tú, es olvido?

MaGa

En este desalmo que me provocas
este, ayuno, al fin, de tus ojos

¿cómo quieres que no te busque bajo cada grano de cielo?

es que tú tienes la medida de mi pecho
ese corazón jamás había estado con tanta sangre
este mismo corazón que no late
porque ya no tiene propiedad de corazón

este corazón que es tu forro
tu piel, tu espinazo

MaGa

Cómo no temerte si me comes el alma
te estás llevando todo al borde de   la cama

arrastrando, como siempre, estoy en la amatoria

(la quedazón fortuita)

estoy atornillado en el desmayo
insoportable que, en la moribundez
el des/haci/erto

MaGa

Lotería, por qué no, la suerte, por qué no

te conseguí, vestida y bestida
llena de contramemoria ausente de esto que te doy, que no quieres
que deseas

esto del azar, esto del miedo, esto de la mudez

y tú, tan todo eso, tan ida, tan a la expectativa

MaGa

Este sin espera en el que has dejado
es el mismo del suplicante

amarte, son motivos una muerte, amarte
quedarse así, en el recuerdo nocturno de la plaza
el decir oculto, en el patio de los pavos
en el destino de la matanza

empieza a ser imposible
esto de amar a la aguja del pajar

MaGa

Si te hace unánime, si te hace exánime
si no te haces nada, solo miedo, solo sombra

así mismo, si no te haces

esa misma expectativa te beso
(porque besarte no es otra contraposición)
con estos labios que te sueñan
con estas mismas manos que dibujan en tu pecho
con este pecho que ensucia al tuyo
con este mismo miedo de no esperarte
para que llegues

MaGa

Hoy que escribo estos poemas en un autobús
hoy que me encuentro con esos improvisados versos

hoy mismo, que la música me divide el oído
hoy, y no otro día, me compadezco de las nubes
de los pájaros, de los versos

hoy, donde no me queda otro día que vivir
me aferro a la idea del tiempo
a su perecedera continuidad
si irrespeto final.

MaGa

Todas son bellas
pero ninguna eres tú
así que no hay belleza posible
y de ser posible, sólo sé que tú eres imposible

no hay otra justificación en este sin acuerdo

témote como a la noche, plena, como la noche
y no basta con temerte
es posible, que tampoco baste, con tenerte

MaGa

Me cae si no lo digo

me gustan tus besos más que el agua y la cerveza

me gustan tus piernas más que el canto de los pájaros
o el grito de libertad

me gustan tus ojos más que las flores que recuerdo
más que el sol mismo, que se opaca

si no lo digo me cae
me gustas más que la vida

MaGa

Preso estoy, celda al fin, preso ando
y vos, que tenéis la llave en la vagina
(no tenéis escrúpulos para quitarme el pan)
para dejarme encerrado en mí
encapsulado, si, en esta masa de esperma y carne
en este costal de sexo que soy

carcelera infame, te amo.

MaGa

Como Sor Juana, somos ir y venir
un amor de todos los maltratos
que reúne las posibles faltas de encuentro
el nunca hallado atino de voz

el recrudecer, al fin, de los amaneceres

como Sor Juana, una sed que finge lago
una lascivia conducente, o masturbación, como desee

con las mismitas palabras que la señora esa
Sor Juana, con las mismas, el mismo amor
el mismo dolor, en recurrencia.

MaGa

Esto que nos queda, es apenas un ensayo de corazón
de esas piezas, falta al fin, de cobijo, de auxilio, falta al fin

esto que nos sobra, podría llamarse duelo
llamarse adiós
falta al fin, falla

para ponerle nombre, esa mismo, bautizarle
no hay muchas opciones
de tan nuestro es de nadie
es de la misma dirección del viento
el mismo terror, falta al fin, fatal.