Pensar en ti es un gusto como saborear un whisky
probar (odio la palabra catar) una buena uva
tal vez comparable a las fresas con chocolate
pensar en ti es un gusto
¡¡Imagina tenerte!!
Pensar en ti es un gusto como saborear un whisky
probar (odio la palabra catar) una buena uva
tal vez comparable a las fresas con chocolate
pensar en ti es un gusto
¡¡Imagina tenerte!!
Ahora si estoy convencido
tenemos un amor de chocolate
¿puedo seguir comiendo?
Para un par de amigos:
el amor no es sentarse
es, más bien, volar con una silla en el culo
el amor, que de inconformidad está hecho
debe sus dolores a la constancia
me duelo, a los sudores
cómo no vivir del cuento
si la historia siempre tiene final
Polar. Dice mi cerveza
puede ser casualidad
siento tu frío
De la falta de corazón a la desalma
solo tus besos
enseñando a morir, como siempre
este enamoramiento ha terminado en despecho
este enamoramiento ha comenzado en despecho
Y quien podría evitar que se conozcan los amantes
si sus pieles llegan hasta la falta de piel con dulzura
si no hay otra mudez que el gemido
si los rencores terminan en revuelcos
¿cómo no, solo saberme de ti?
cómo no.
Dañado, podría decirse, queda el corazón
una columnita de humo me sale de la boca
una comisura muestra las chispas
se escuchan explosiones
se sienten los cambios de color
se sudece, uno tras u otro, el infarto de amor
el querarla mi
el no te ver
martirio de ser rostro de nube
descorazón corazón con corazón
el mismo atentado, el duelo
Martes, en este cielo
seis días sin verte
exactamente, cinco días sin besarte
exactamente cuatro días sin sentir tus labios
a cuatro días conocerme adicto de tu boca
a tres, apenas, de amarte
dos días han pasado, sin saber porque buscarte no funciona
un día, uno más, el mismo
que se hace infinito
porque los días no terminan
porque los días sólo se cambian de nombre
para confundirme
Como no excusarme, si el recuerdo no ayuda
este juego de la culpa no tiene sentido
si haces falta, es porque haces falta
porque nadie más puede hacer falta
solo tú
con tus anormales presencias
con tu habitualidad infinita en el vacio
con ese descorazón que has aprendido a causarme
cómo no temerte así, si la deuda es una forma de pago.
Pongamos las ies en su punto
volver nunca es suficiente para morir
debe intervenir el frio, la noche, o algún gato
algún recuerdo
que no pasa por la garganta
un recuerdo duro, que flote
pongamos bien a esas vocales en su sitio
porque todas las palabras se me caen
cuando pienso en ti
Desentiéndete, cómo no, del mismo error de la primavera
hazte ánimo de piedra, ruido
corazón de eternidad latente
tiembla, teme pues, que este amor del tiempo no merma
séanse los acentos y sus curvas, los acentos
séanse, tú y tus reculatorias, tus miedos
que son más míos, mis reflujos
¿cómo no destejernos
si este aplauso es lágrima
si este sombrero es sombra
si este yo no existe, es tú, es olvido?
En este desalmo que me provocas
este, ayuno, al fin, de tus ojos
¿cómo quieres que no te busque bajo cada grano de cielo?
es que tú tienes la medida de mi pecho
ese corazón jamás había estado con tanta sangre
este mismo corazón que no late
porque ya no tiene propiedad de corazón
este corazón que es tu forro
tu piel, tu espinazo
Temerte al fin, como a la noche
con su luna bien puesta
con tu incapacidad para hacer-me llorar
tu no-odio que me aniquila
este rito de rey destronado
este silencio
Cómo no temerte si me comes el alma
te estás llevando todo al borde de la cama
arrastrando, como siempre, estoy en la amatoria
(la quedazón fortuita)
estoy atornillado en el desmayo
insoportable que, en la moribundez
el des/haci/erto
Lotería, por qué no, la suerte, por qué no
te conseguí, vestida y bestida
llena de contramemoria ausente de esto que te doy, que no quieres
que deseas
esto del azar, esto del miedo, esto de la mudez
y tú, tan todo eso, tan ida, tan a la expectativa
Este sin espera en el que has dejado
es el mismo del suplicante
amarte, son motivos una muerte, amarte
quedarse así, en el recuerdo nocturno de la plaza
el decir oculto, en el patio de los pavos
en el destino de la matanza
empieza a ser imposible
esto de amar a la aguja del pajar
Es el dividendo de los miedos
esta espera, cínica, del aullido
el descorazón, en fin, que me atormenta
Si te hace unánime, si te hace exánime
si no te haces nada, solo miedo, solo sombra
así mismo, si no te haces
esa misma expectativa te beso
(porque besarte no es otra contraposición)
con estos labios que te sueñan
con estas mismas manos que dibujan en tu pecho
con este pecho que ensucia al tuyo
con este mismo miedo de no esperarte
para que llegues
Así tal vez
en el descocido de este deseo
como quien sólo teme, sólo espera
así, como la singanas de morirse
en ese instinto
te presiento
Hoy que escribo estos poemas en un autobús
hoy que me encuentro con esos improvisados versos
hoy mismo, que la música me divide el oído
hoy, y no otro día, me compadezco de las nubes
de los pájaros, de los versos
hoy, donde no me queda otro día que vivir
me aferro a la idea del tiempo
a su perecedera continuidad
si irrespeto final.
Todas son bellas
pero ninguna eres tú
así que no hay belleza posible
y de ser posible, sólo sé que tú eres imposible
no hay otra justificación en este sin acuerdo
témote como a la noche, plena, como la noche
y no basta con temerte
es posible, que tampoco baste, con tenerte
Me cae si no lo digo
me gustan tus besos más que el agua y la cerveza
me gustan tus piernas más que el canto de los pájaros
o el grito de libertad
me gustan tus ojos más que las flores que recuerdo
más que el sol mismo, que se opaca
si no lo digo me cae
me gustas más que la vida
Señores, esta torcedura de corazón
tiene nombre de mujer
maría lo han llamado en mi pecho
y maría es lo que sueño
y maría lo que amo
y maría lo que mantiene las estrellas en su sitio.
¿Cómo no temerte?
eres capaz de desplazar todas las paredes de mi pecho
no existe una brisa
que no signifique, en tu nombre
ventarrón
déjame decirte otra cosa
hasta cuando respiras
elevas mis petacas
Perfecto, todo en su lugar, cada pieza
la enumeración es absurda
solo debo decir
tú estás desnuda
y yo te estoy mirando.
Voy a lavarme las manos
masturbarte
no son escrúpulos
mucho menos una ridícula “cuestión de higiene”
es la simple complacencia del rito
la pura ceremonia.
Eso mismo de amarte es lo que obsesiona
me llena el cerebro de espinas
porque eres rosa, porque eres tallo
y también raíz
Quiero, apenas, ser tu fotosíntesis.
Preso estoy, celda al fin, preso ando
y vos, que tenéis la llave en la vagina
(no tenéis escrúpulos para quitarme el pan)
para dejarme encerrado en mí
encapsulado, si, en esta masa de esperma y carne
en este costal de sexo que soy
carcelera infame, te amo.
Como Sor Juana, somos ir y venir
un amor de todos los maltratos
que reúne las posibles faltas de encuentro
el nunca hallado atino de voz
el recrudecer, al fin, de los amaneceres
como Sor Juana, una sed que finge lago
una lascivia conducente, o masturbación, como desee
con las mismitas palabras que la señora esa
Sor Juana, con las mismas, el mismo amor
el mismo dolor, en recurrencia.
Esto que nos queda, es apenas un ensayo de corazón
de esas piezas, falta al fin, de cobijo, de auxilio, falta al fin
esto que nos sobra, podría llamarse duelo
llamarse adiós
falta al fin, falla
para ponerle nombre, esa mismo, bautizarle
no hay muchas opciones
de tan nuestro es de nadie
es de la misma dirección del viento
el mismo terror, falta al fin, fatal.